BMW M235i xDrive Gran Coupé

Elegancia que no pide permiso, desempeño que no da explicaciones. Por Víctor Uribe Rojas

El BMW M235i xDrive Gran Coupé no pretende ser el centro de atención, lo es. Desde la primera impresión, su silueta compacta y tensionada anuncia una intención: combinar estilo refinado de un coupé con la versatilidad y aplomo de un sedán deportivo contemporáneo. Es la interpretación sofisticada de lo urbano premium, ideal para quienes buscan algo exclusivo sin gritarlo.

Su diseño exterior destaca por líneas aerodinámicas que fluyen con precisión alemana, una parrilla marcada y detalles en acabado Shadowline que subrayan una estética deportiva sobria, pero inconfundible. Los contornos de las puertas y el perfil inclinado del techo le otorgan una postura baja y atlética. BMW consigue algo muy difícil: un coche que se percibe chico por fuera, pero poderoso en su presencia.

Bajo el cofre, encontramos un motor 2.0 litros TwinPower Turbo que entrega 306 hp, administrados con precisión por el sistema inteligente de tracción integral xDrive. La respuesta es inmediata, contundente, pero siempre controlada. A diferencia de otros compactos deportivos, el M235i no es explosivo por capricho, sino por diseño.

La transmisión automática de 8 velocidades añade fluidez a cada movimiento. En ciudad, es suave y discreta. En carretera abierta, despierta. Y cuando se activa el modo Sport, su esencia se transforma: dirección más firme, cambios más agresivos y una respuesta más viva del acelerador. Es un auto que entiende el contexto y adapta su carácter, del tráfico diario a la autopista con el aplomo de un serie M.

El interior es un recordatorio de que BMW domina el equilibrio entre tecnología y sensaciones. Materiales suaves al tacto, detalles metálicos, iluminación ambiental personalizable y asientos deportivos que abrazan sin sofocar. El ambiente apuesta por la experiencia envolvente más que por el espectáculo digital, aunque los displays de alta definición y el sistema BMW Live Cockpit Professional garantizan información y conectividad sin distraer al conductor.

Pero es el manejo lo que realmente define a este Gran Coupé. El M235i xDrive invita a trazar curvas con precisión. La suspensión deportiva, junto con un chasis firmemente calibrado, logra un agarre sólido y una estabilidad permanente, incluso a altas velocidades.

En el ecosistema urbano premium, este modelo tiene un lugar especial. No es tan grande como un Serie 3 ni tan radical como un M2. Es el punto intermedio inteligente: más accesible, más utilizable, más diario. Ideal para quienes quieren un deportivo auténtico que pueda acompañar tanto una cena elegante como un trayecto al aeropuerto, sin perder estilo ni comodidad.

El BMW M235i xDrive Gran Coupé es, en esencia, un vehículo para quienes entienden que el lujo no está en el exceso, sino en la intención. Un automóvil pensado para quienes se mueven con propósito, que valoran la estética, la ingeniería y la sensación de control absoluto en cada giro.

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